Un referente técnico por proyecto
Desde la consulta inicial hasta la puesta en marcha tenés una sola persona con nombre y apellido. Se encarga de coordinar mediciones, ajustes de plano y detalles de terminación, así no tenés que repetir el contexto a cada área.
Lectura del uso real del espacio
Antes de proponer medidas, escuchamos cómo se va a usar el refugio. Un rincón de lectura en una biblioteca no pide lo mismo que una cabina para videollamadas en un coworking. Ese punto de partida evita comprar de más o quedarse corto.
Fabricación propia en Córdoba
No tercerizamos el taller. Eso nos deja ajustar medidas, espesores y terminaciones sobre la marcha cuando el plano real difiere del plano dibujado. Si aparece un desnivel o un pilar incómodo, se resuelve en producción, no en obra.
Decisiones documentadas de ventilación y luz
Entregamos un legajo simple con el esquema de ventilación silenciosa, la iluminación regulable y los acabados elegidos. Sirve para que mantenimiento sepa qué revisar y cada cuánto, sin depender de nosotros.
Colaboración con arquitectos y estudios
Trabajamos codo a codo con estudios de interiorismo que necesitan integrar módulos en planos existentes. Compartimos fichas técnicas, cotas y pesos para que el refugio entre en el proyecto sin sorpresas de última hora.
Mantenimiento simple, sin técnicos externos
Los paneles textiles lavables y las piezas de carpintería estándar permiten que el propio personal de limpieza o mantenimiento resuelva lo cotidiano. Solo volvemos al taller cuando hay un cambio de configuración o una reparación puntual.
Si querés ver cómo aplicamos estos criterios en casos reales, podés revisar nuestras
capacidades de fabricación
o recorrer los
recursos técnicos
que compartimos con estudios y gestores.